miércoles, 28 de enero de 2026

Zulú de Caryl Férey

Estamos ante una gran novela negra, tan negra como el color de piel de los protagonistas; tan negra como lo es la maldad humana que no discrimina entre etnias; tan negra como la noche, que parece querer esconder con su oscuridad la realidad de una nación que vive en duelo permanente; tan negra, en fin, como aún ven su futuro los habitantes de Sudáfrica.

Zulú es una novela desgarradoramente cruda, solo apta para lectores curtidos del género.

No cede a convencionalismos de corrección narrativa y relata hechos con óptica periodística de sucesos, ritmo de documental de guerra y frialdad crítica de análisis político serio.

Caryl Férey, su autor, bretón afincado en París, estuvo viviendo un año en Sudáfrica documentandose de la misma realidad, para que su novela estuviera empapada de vida y muerte por igual y sin filtros. Y el resultado es estremecedor y aterrador. Tremendamente realista y convincente.

Zulú es la etnia de Ali Neuman, el jefe de la policía criminal en Ciudad del Cabo, que ha conseguido el puesto por meritocracia y no como prebenda por la ley de discriminación positiva.

Ali, junto con sus compañeros el lugarteniente Brian Epkeen y el sargento Dan Fletcher, los tres muy distintos pero muy profesionales y adecuadamente complementarios y amigos, se hacen cargo de la investigación del brutal asesinato de la joven Nicole Wiese, hija de un famoso jugador de rugby local.

Tanta violencia descargada sobre su frágil juventud consigue incluso descentrar a quienes tienen a la violencia permanentemente como compañía; y no solo por su trabajo sino por experiencia propia.

Y es que Sudáfrica es un no-país que se ha levantado desde la violencia; exuda violencia cada minuto de cada día. Antes de los boers, durante y después con un apartheid, lacra de la historia de la humanidad, que la institucionalizó y ahora, el post apartheid no puede deshacerse de ella y probablemente no lo consiga nunca.

La investigación del caso criminal es un viaje por una realidad desconocida para quien no viva allí y muestra la dificultad que hay para conseguir información incluso para la policía, un estatus que no garantiza inmunidad frente los delincuentes.

Como álbum de cromos macabro, va mostrando el modo de entender la vida de una población que sabe que es secuela de la humanidad, que siente que está viva porqué muerta no sentiría y para quien la felicidad es un estado tan inalcanzable como la invisibilidad.

Un cuadro devastador de una sociedad desestructurada de un no-país en donde las calles son una sabana salvaje con más depredadores que víctimas por lo que no solo hay un 99,9% de posibilidades de sufrir violencia, sino de sufrirla más de una vez.

Decir que Zulú es una novela negra es quedarse corto.

 

lunes, 19 de enero de 2026

El Triángulo de Hielo de Marcos Nieto Pallarés

Nos encontramos en el Triángulo de Hielo, la zona geográfica emplazada entre los vértices de Molina de Aragón, Calamocha y Teruel. Una zona extremadamente singular por sus temperaturas que suelen alcanzar valores inferiores a 20 grados bajo cero y a menudo aún más bajas. Un pedazo de Polo Norte en la península Ibérica.

Una zona a poco más de 200 kilómetros de Madrid. Y en Madrid, una noche fría y tormentosa, aparece el cuerpo de una joven cuya desaparición se ha denunciado meses atrás en Molina de Aragón.

La inspectora Paloma del Moral, profiler, y su compañero, el inspector Antonio Toño Castro van a jugarse literalmente la vida para atrapar a ese psicópata que se da a conocer como El Hombre de Escarcha y es que, si algo hay en esta novela, es nieve, hielo y frío.

Bajo la consigna de somos infalibles la sección de la policía judicial de Madrid encargada de la investigación trabaja incansablemente para acabar con esta gélida pesadilla que, a medida que prospera solo parece servir para constatar que lo descubierto es solo la punta del iceberg.

Así, Policía Judicial, Guardia Civil, la Científica y los forenses trabajan codo con codo para resolver un caso que, por si fuera poco, sigue siendo un sprint, pero des de media carrera se ha convertido en contrarreloj.

Un cracker, una anomalía proteica, unos periodistas y la dudosamente beneficiosa utilización de las redes sociales terminan de dotar de actualidad y verosimilitud a este gélido caso.

El Triángulo de Hielo es un thriller tan intenso, inteligente, emocionante, emotivo y, curiosamente, familiar, que se lea con la intención que se lea acaba culminando cualquier expectativa.

Marcos Nieto Pallarés nos hace partícipes de una investigación criminal compleja que demuestra que ante un criminal de primer nivel hay que desconfiar de las evidencias si hay resquicios en el encaje y también que el avance en las pesquisas puede ser engañoso ya que igual en lugar de acercarnos al culpable, nos estamos alejando.

Una novela más de este genio del thriller que no defrauda y siempre se las ingenia para sorprender.

En esta ocasión con una obra original en su planteamiento y distinta en la psicología del criminal, con los habituales giros del género, solo que aquí son de 45 grados y se suceden en zigzag para mantenernos permanentemente en vilo.

Una lectura que no sólo hiela los huesos sino también el corazón, por las víctimas. Abríguense antes de abordarla, no olviden que el frío mata.

lunes, 12 de enero de 2026

¿Quién con fuego? de Carlos Ollo Razquin

Quien con fuego juega, se quema. Eso dice el refrán; habría que matizar qué se entiende por jugar y que no.

Eugenio Zubieta, un anciano asocial que vive en Ulzurrun desde hace más de 20 años, un pequeño pueblo del Valle de Ollo de Navarra, cerca de Pamplona, ha sido encontrado muerto en su casa.

El caso es investigado por el inspector Faustino, Faus, Villatuerta, en su primera misión desde su reingreso después de una larga y penosa baja laboral, acompañado por su hija Nerea, a quien el comisario ha colocado en el equipo para que aprenda y de paso eche un ojo a la adaptación de su padre, y por el subinspector Javier Erro, ex novio de Nerea y cuya relación acabó tan mal como para que las rencillas pasaran de lo personal a lo profesional.

El caso ofrece más sombras que luces y es difícil encontrar un hilo del que tirar, pero la profesionalidad del equipo lo acabará recogiendo hasta conseguir el ovillo.

El relato de la investigación en tiempo presente se va alternando con el de la represión criminal de los vencedores franquistas con asesinatos en plena noche, el periodo post-bélico.

Pastores reconvertidos en guerrilleros, en maquis, más por salvar la vida que por convicción, nos evocan aquellos tiempos de venganza y barbarie que además de venganza esconde el propósito de apropiación de casas y tierras.

El doble relato, combina adecuadamente la práctica del procedimiento de una investigación criminal con el costumbrismo histórico, y, aunque así se pueda deducir casi desde el principio la causa de la muerte, no por ello pierde interés.

El doble recorrido en presente de Ulzurrun, pueblo, a Pamplona, ciudad, y de ciudad a pueblo, revisando las pistas del crimen una y otra vez; y en pasado con una huida desalentadora, mantiene el ritmo y alienta las descripciones geográficas que son evocadoras de realidad; algo de lo que flaquean los diálogos.

Carlos Ollo ha creado una buena novela policíaca y unos personajes que tienen aún mucho que dar. Esta es su primera aparición y hay dos títulos más publicados.

Sus personajes tienen personalidad y muestran carácter, pero lo mejor es que están a rebosar de humanidad, lo que le confiere a la trama un valor que últimamente se echa en falta ante tanto personaje robótico o super especialista en algo.

¿Quién con fuego? es una novela policiaca que no excluye el trato personal, sino que, al contrario, lo anima a participar y es que investigar una muerte nunca puede ser cómo analizar en un laboratorio aséptico, ya que el cadáver antes estaba impregnado de vida.

miércoles, 7 de enero de 2026

La muerte es una vieja historia de Hernán Rivera Letelier

Las parejas de investigadores cuando más dispares más interesantes, más complementarias y más jugosas. En esta ocasión se lleva al extremo este axioma y el autor aúna a un ex-minero, ahora investigador privado, y a una joven monja.

La muerte es una vieja historia es la primera novela de la serie, y en ella conocemos el como y el porqué de esta particular asociación, mientras asistimos a la investigación de unas violaciones que tienen lugar en un mausoleo del cementerio.

Todo en esta novela es original, curioso e interesante. No solo lo son los protagonistas con su peculiar modo de hacer, de hablar y de pensar que supone una relación muy interesante a nivel filosófico y cotidiano.

Sino también lo es el argumento con este particular violador en serie que tiene aterrorizadas a las chicas y desconcertada a la policía, que por otro lado tampoco se toma el tema muy en serio. Las violaciones y desapariciones de mujeres en Latinoamérica suelen ser pan de cada día.

La investigación de esta peculiar pareja deberá serpentear por lugares poco recomendables e interactuar con personas peculiares, para poder llegar a una conclusión satisfactoria.

Antofagasta, es la población costera y portuaria chilena donde se desarrollan los hechos. En ella tiene su oficina el investigador privado, titulo obtenido por un curso por correspondencia, Tira Gutiérrez, con encargos de infidelidad en los que se está especializando, y cuenta con la ayuda de la hermana Tegualda, una joven religiosa que a pesar de sus holgados ropajes no puede evitar derrochar sensualidad.

Hernán Rivera Letelier escribe con esa musicalidad que solo consiguen los virtuosos del lenguaje. Relata con humor irónico, que inculca a sus personajes, los entresijos de un caso criminal mientras muestra costumbres locales y no renuncia a mostrar las falsedades de los programas políticos y la desidia policial, al tiempo que denuncia la poca atención que reciben los ataques a mujeres.

La muerte es una vieja historia es una novela detectivesca que da un giro a lo manido para mostrar que el género no solo no está agotado, sino que todavía tiene mucho que contar y que hay distintas maneras de hacerlo.

Esta primera entrega es suficientemente interesante como para no perder el tiempo y acercarse a la segunda.

sábado, 27 de diciembre de 2025

El mundo de las seis ruedas de Julio Salvatierra

El mundo de las seis ruedas es un thriller criminal de ciencia ficción con fuerte carga de crítica social.

Evidencia el nulo entendimiento, que, a lo largo de la historia, demuestran los poderes fácticos cuando no hay una dictadura en el gobierno que los aglutina todos. Por separado, cada cual ve la vida según sus gafas y actúa en función de interés propio y no del interés común.

Militares, políticos y científicos, no se ponen de acuerdo en cómo gestionar una crisis de proporciones dantescas y como siempre la ley del más fuerte es la que se impone.

La ciencia ficción sirve para constatar que cambia el hábitat, de callejones urbanos a naves espaciales; cambia la vestimenta, de gabardinas, sombreros o medias y vestidos ceñidos, a trajes espaciales autorregulables; pero no cambian las ansias de poder y el asesinato como método para eliminar indeseables y hacer desaparecer pruebas que comprometen a diversas personas de diversos estamentos, aunque todas de alto rango.

La novela evoluciona desde una tercera guerra mundial que ha diezmado la humanidad y devastado el planeta, y enfrenta a los habitantes a un futuro incierto en permanente desequilibrio de poderes e intereses.

Unos pocos jóvenes elegidos se forman como cadetes espaciales, en una nave ciudad, una construcción formada por anillos, ruedas giratorias que se disponen alrededor de un eje con distintas funciones y utilidades.

Démian Truelong, Dem, es uno de esos jóvenes que vive su iniciación espacial mientras avanza hacia la adultez. Por ser hijo de quien es y por su carácter indómito la estancia le supone problemas de integración, pero nada comparado con lo que le espera y que nunca hubiera imaginado.

Inevitablemente el inicio de la lectura evoca a esa maravilla que fue, es y será El Juego de Ender, y también esa saga protagonizada por Harry Potter, obras que tantas alegrías han supuesto para tantas generaciones.

Julio Salvatierra ha escrito una novela apta tanto para público juvenil como adulto, y la documentación científica y pseudocientífica de ficción, consiguen plasmar una realidad que resulta aterradora por su verosimilitud, a la par que maravillosa por su sentimiento de aventura y libertad.

Su lectura es absorbente por ansiosa y desesperada, pues el autor complica las situaciones hasta casi no dejar resquicio para una solución, lo que resulta agobiante y asfixiante.

Bloqueen su agenda cuando empiecen la lectura, podría ser que tengan que dedicarle mucho más tiempo del que preveían. Tal es la exigencia que les va a imponer la novela, nada que no puedan asumir y mucho menos de lo que les va a dar.